Contexto
Una empresa de distribución B2B triplicó sus ingresos en 18 meses impulsada por nuevos canales de ventas y expansión geográfica. El crecimiento fue real, pero la operación interna no lo acompañó. Los procesos que funcionaban con 20 personas empezaron a romperse con 80. Los errores de pedidos aumentaron, la comunicación entre áreas se volvió caótica, y el equipo directivo pasaba la mayor parte del tiempo resolviendo incendios en lugar de decidir.
Intervención
Se realizó un diagnóstico estructural de la operación para mapear los cuellos de botella críticos. Sobre esa base, se rediseñaron los procesos de fulfillment, coordinación comercial y gestión de inventarios. Se definieron roles claros, responsables por área y un modelo de escalación estructurado. Se implementaron KPIs operativos con revisiones semanales para detectar desviaciones antes de que se convirtieran en crisis.
Mapeo de procesos críticos
Identificación de puntos de quiebre operativo ante el crecimiento acelerado.
Rediseño estructural
Nuevos flujos de trabajo, roles definidos y modelo de escalación.
KPIs operativos
Métricas de seguimiento en tiempo real con responsables claros.
Modelo de delegación
Sistema para que la dirección pudiera delegar sin perder visibilidad.
Resultados
- Los errores de pedidos se redujeron en un 68% en tres meses.
- El tiempo de incorporación de nuevos colaboradores bajó de 6 semanas a 12 días.
- La dirección recuperó tiempo estratégico: de resolver urgencias a tomar decisiones.
- La empresa pudo continuar su expansión sin contratar más personal de soporte.